Amor

Todo el trabajo personal que he ido haciendo durante este último año, me ha hecho reencontrarme con el AMOR. Me siento llena de amor por todos los poros de mi piel y siento como me expande. Aunque tengo que reconocer que, al empezar a mostrar ese AMOR al mundo me vino un ligero miedo a la posibilidad de sentirme rechazada nuevamente o a las envidias. Porque es una herida muy profunda que he tenido que sanar, aquello que mi niña y adolescente vivieron. Entiendo que esta es la señal de alarma que mi niña me trae porque sufrió mucho y tuvo que esconder su AMOR desinteresado para protegerse y “no sufrir” aunque sufría igualmente, porque no era ella misma. Una vez reconocido, me escribí esto a mi misma:

“Querida Melania, aunque tengamos miedo disponemos de herramientas que no teníamos y hoy sabemos que nada de lo que suceda es personal. Es algo que hará de espejo a otra persona y que, si recibes envidias, negativas u hostilidad, no es por ti. Se que lo que hacemos lo hacemos desde el más puro amor, desde querer ayudar, acompañar y sostener a los demás, porque es nuestra misión y queremos crear una comunidad honesta y pura. Ahora también sabemos nuestros límites y tenemos habilidades emocionales y de comunicación que no teníamos antes. Ahora estamos preparadas para el rechazo. No pasa nada si eso sucede porque será el límite natural que pone la vida para nosotras”. 

Siento que el amor me llena y siento tantos tipos de amor que resulta precioso ser consciente de cómo una emoción puede generar tanta onda expansiva. Amo a muchas personas, de distintas formas. Amo a los seres vivos que nos acompañan en esta vida. Amo de forma espiritual y, me amo a misma misma cada día más. Por eso, me siento agradecida de haber dedicado tiempo y espacio a sanar mi propio vínculo y que mi primer vínculo seguro, sea yo misma. Desde esta posición, acepto y gestiono el resto de vínculos, aunque se que mi herida siempre estará. Sin embargo, ya no duele ni me incapacita como lo ha hecho durante tantos años. 

Mi niña y adolescente me dicen: “gracias por cuidar de nosotras, por entendernos, validarnos y ocuparte de darnos la seguridad que nos faltó”. 

Os mando un cálido abrazo a todas, 

Melania.

Anterior
Anterior

Búsqueda de Sensaciones

Siguiente
Siguiente

Perfeccionismo