Conexiones profundas
17 de agosto, 2026
Querido/a,
Esta semana me han tocado dos cartas: ÉXITO (menta piperita) y PSILOCYBE (comunión). He vuelto a sentir la invitación de contarte algo.
Ambas unidas me conectan con algo muy profundo que sentí en enero de 2025. En aquel entonces me apunté a un curso introductorio en Arteterapia que se realizaba en formato online. La parte práctica, que duró todo el fin de semana, fue un viaje precioso a lugares desconocidos. Nos propusieron escoger materiales que tuviéramos cerca, caminar por nuestro alrededor y elegir elementos con libertad. Yo en aquel momento estaba en Raíces, mi centro en Palma de Mallorca; aún quedaban dos meses para venir a vivir a Albacete. Me fui directamente a la zona de la entrada, donde estaban las infusiones y los cafés, y cogí varios materiales: cápsulas de café con leche, arena de un tarro de cristal de decoración, mis infusiones favoritas de cacao con naranja, palillos y el aceite esencial de naranja que tenía para el difusor de la entrada. Era la primera vez que me disponía a hacer algo completamente desestructurado en el mundo del arte, totalmente fuera de mi zona de confort.
Sobre una lámina blanca, me dejé llevar por los olores y las texturas de todo lo que había reunido. Fui abriendo las bolsas, las cápsulas y depositando las cosas en los vasos de cartón. Justo al iniciar ese proceso, empezaron a pasar cosas dentro de mí.
El tacto de la arena junto al café y el contenido de la infusión me transportaron a una cueva. De repente, sentí que yo era la protagonista de la escena: estaba creando arte rupestre. Podía sentir el tacto de la roca y del material que usaba; sentía que estaba intentando dejar información importante sobre algo en aquel lugar. Después, el olor a cacao me llevó a la época de la esclavitud. De pronto estaba en África, en mitad de una multitud luchando por los derechos humanos, por la libertad. Y al colocar las tres cápsulas boca abajo, vinieron las civilizaciones antiguas a mi mente: todas quisieron encontrar la forma de entender el mundo que les rodeaba, de plasmar su historia, sus legados. Entonces decidí unirlas con un hilo que encontré en una bolsa y con varios palos. TODO era UNO. Estaban en lugares diferentes del mundo, pero todas compartían la misma inquietud y, tal vez, la misma necesidad.
Cuando terminé de hacerlo, me emocioné al verlo. Por primera vez, el resultado no era lo importante: lo relevante fue todo lo que sucedió mientras lo hacía y todo el simbolismo y significado que yo misma creaba. Fue una experiencia plenamente encarnada. ¿Cómo podía haber sentido tantas cosas? Esa vivencia me hizo darme cuenta de la cantidad de aspectos cualitativos que no podemos medir ni cuantificar. ¿Cómo puedo explicar yo esta experiencia? No puedo; solo puedo contarla.
Ahí empezó mi camino con las artes expresivas: la necesidad de seguir descubriendo qué era todo aquello.
Y al hilo de esta experiencia, hay algo más que he ido encontrando en los modelos teóricos sobre la terapia con artes expresivas y la psicoterapia: este viaje que llevo haciendo durante un año y medio de mi vida me ha hecho recuperar mi imaginación, mi capacidad de juego y, en consecuencia, mi creatividad. Mi imaginación pasó muchos años bloqueada hasta que inicié este camino exploratorio para mí misma a través del arte, la música, el canto, la escritura o el movimiento mediante el yin yoga… Hoy me doy cuenta de que todo ese recorrido ha sido una exploración interna y una cosecha de sabiduría sobre los diferentes estilos de artes expresivas que puedo aplicarme y con los que puedo acompañar.
Esa práctica que os he contado me conectó con algo más grande que yo, desmontó las estructuras rígidas que tenía creadas y me hizo entender la inmensidad y la complejidad de la historia de la humanidad. El significado y el simbolismo son personales y únicos. Mi frase final de aquel día fue:
AL FINAL, TODOS SEREMOS TIERRA.
Gracias por acompañarme en esta nueva semana de introspección.
Con cariño,
Siempre desde mi forma de pensar, sentir y percibir el mundo. Desde mi experiencia y mis conocimientos hasta el día de hoy; desde mi realidad.
Melania.