¿Dónde encuentras belleza?
25 de mayo, 2026
Curiosamente, la carta que me ha tocado para esta semana me trae la temática en la que hemos trabajado en el último mes en El Club de Escritura que Alumbra, al que pude entrar gracias a la formación Acompañar con la escritura y las narrativas, con Lidia Luna. La carta me lleva exactamente al mismo lugar desde el que escribí aquel día: LA BELLEZA.
La belleza de encontrar luz en la oscuridad. De ser capaz de ver el camino de una persona, ese sendero en forma de polvo de estrellas que la acompaña y que debe seguir para encontrarse. Creo que me dedico a esta preciosa profesión porque puedo verlo y porque sé habitar la oscuridad. Aprendí a encontrar mi propia luz y mi polvo de estrellas ante la intensidad de la vida, la adversidad y mis sombras. Hay profesionales maravillosos que acompañan sin haber transitado las suyas; pero en mi caso, no es solo desde lo que sé por mi formación, sino desde mi propia experiencia. La belleza de ser humana antes que todos mis títulos.
La belleza que siento cuando acompaño un proceso está en el respeto al tiempo de ese camino. Sin acelerar, sin retrasar. Dejando que la persona vaya tomándose el tiempo de sentirse, encontrarse, integrar y desarrollar recursos. La belleza de acompañar transformaciones en diferentes etapas vitales; incluso de recordarles quiénes son cuando se han perdido, porque las he visto en muchos momentos. De recordarles cuál es su luz y su polvo de estrellas.
Aquel día anoté otras cosas en las que puedo encontrar belleza donde otros no la ven, o donde tal vez pensamos que no la hay:
En la profundidad de la existencia.
En el dolor, porque es donde se tejen nuestras fortalezas.
En la transformación, por lo que algo puede llegar a ser sin saberlo.
En la esencia rodeada de capas de protección.
En vivir presente por el simple hecho de sentir la vida.
Y en sentirte parte de un todo, aun cuando el mundo está en guerra.
Para mí la belleza, hoy, es la capacidad de encontrar luz al conectarse con el presente, con los sentidos y con la profundidad de las cosas.
Con cariño,
Siempre desde mi forma de pensar, sentir y percibir el mundo. Desde mi experiencia y mis conocimientos hasta el día de hoy; desde mi realidad.
Melania.