¿Premonición, intuición?
01 de junio, 2026
Esta semana me ha tocado explorar una carta preciosa que me traía la palabra PREMONICIÓN. Es un concepto que me conecta profundamente con la capacidad intuitiva de ver las cosas mucho antes de que sucedan. Para mí, tiene dos vertientes: la de avisarme de aquello que va a pasar y de lo que tendría que cuidarme, y la de ser capaz de visualizar lo que llegará algún día pero que aún necesita mucho tiempo de cocción.
Respecto a la primera, durante muchos años ignoré las señales de mi cuerpo, emociones y mente, aunque mucho antes ya anticipaba cómo acabarían las cosas. No solía tomar acción, creyendo que eran "cosas mías", que tenía que dejar que las situaciones fluyeran y dar la oportunidad de que pudieran ser diferentes. Confiaba más fuera que dentro. No me arrepiento de ninguna no acción, pues todo me ha enseñado y me ha construido en la persona que soy hoy. Pero ahora, sí hago caso a esas sensaciones tan sabias.
Realmente, mi cerebro está altamente diseñado para almacenar una gran cantidad de información para mi propia supervivencia. Una vez sanados mis traumas y habiendo recuperado mi autoestima, esa brújula se ha vuelto muy potente. Esto no significa que cierre puertas, sino que pongo límites y decido dónde invertir mi energía hasta que lo que no depende de mí dé señales de si puedo ampliar ese espacio o no. Simplemente, a veces no tiene que ser en ese momento o, tal vez, nunca. La elección, al final, es mía. Esto me ayuda a ahorrarme el dolor que no supe evitar en otros momentos de mi vida, debido también a las heridas del pasado y a mi baja autoestima de entonces.
Por otro lado, están las proyecciones: la capacidad de visualizar futuros. Esa capacidad fue la que me mantuvo en pie cuando, en alguna ocasión, quise tirar por la borda todos mis años de estudio e inicios laborales como psicóloga. Pasaba por mi mente dejar la psicología y quedarme en la hostelería; al fin y al cabo, "ganaba más y tenía menos quebraderos de cabeza" (lo pongo textual, porque así me lo decía yo en aquel entonces). Sin embargo, tener en mente ese futuro visualizado hizo que, después de permitirme el pensamiento de dejarlo todo, pudiera retomar mis sueños y seguir adelante.
A veces tengo la sensación de que me cuesta que otras personas entiendan lo que soy capaz de ver; también comprendo que, si solo lo veo yo, los demás no tengan la misma confianza. Pero la vida me ha demostrado que todo lo que proyecto, llega. Lo que tuve que aprender es que hay cosas que necesitan más tiempo. Hay proyectos que tal vez sucedan en años o en etapas más tardías de mi vida.
Creo que proyectar y ver es una cualidad maravillosa cuando trabajas la espera y la confianza en el proceso (algo muy relacionado con nuestra autoestima profunda). Yo creo en lo que hago y para mí tiene sentido. No siempre sucede como espero ni en los tiempos que deseo, pues las adversidades de la vida ponen a prueba mi resistencia mental y emocional... pero eso ya lo he vivido y sé que también son procesos de limpieza naturales que deben darse. Pienso que, al final, todo llega cuando confías en que ese es tu camino.
Con cariño,
Siempre desde mi forma de pensar, sentir y percibir el mundo. Desde mi experiencia y mis conocimientos hasta el día de hoy; desde mi realidad.
Melania.