El retiro para integrar

06 de julio, 2026

Esta semana llegan dos cartas con dos palabras que me inspiran profundamente en este preciso instante en el que me dirijo a escribir: RETIRO y ANIMA MUNDI.

En varias ocasiones he compartido lo intenso que está siendo este año de transición. Durante estos meses he mantenido una actividad formativa muy alta. Sentía ciertas limitaciones en mi propio proceso y también a la hora de acompañar en profundidad a otros. Necesitaba encontrar recursos y herramientas nuevas, pero también la base científica de aquello que quería explorar.

Empecé por un curso introductorio en arteterapia. Seguí con una formación para entender las cartas de oráculo y tarot desde la psicología y el simbolismo. Continué con la formación de Yoga Nidra para aprender a restaurar el sistema nervioso manteniendo la conciencia presente, y con el Yin Yoga para poder acompañar al cuerpo, utilizando el movimiento consciente como recurso terapéutico y de autocuidado. En esta misma línea, cursé sobre la neurociencia detrás del movimiento con una mirada sensible al trauma. Por necesidad de mayor profundización en otros aspectos, he realizado el máster en altas capacidades y desarrollo del talento, y una formación para profesionales en acompañamiento a través de las narrativas y la escritura. 

Al venirme a vivir a Albacete, no sé por qué, pensé que la neuropsicología ya no era mi camino. Sin embargo, todo este viaje es, precisamente, lo que me ha devuelto a ella. He vuelto a mis principios. Estoy leyendo mucho sobre neurociencia porque la neuropsicología me dio un vocabulario y una riqueza de saberes que me permiten entender procesos muy complejos. Todo esto va dando forma y evidencia a lo aprendido. Siempre he observado el tejido interconectado entre todas las formaciones que he hecho, pero aún no lo podía explicar. Hoy siento que sí; que estoy en ese camino de traducción desde la neurobiología interpersonal y la neurociencia.

Todo esto me ha llevado a la palabra retiro. No se trata de un retiro literal, sino de elegir cuidarme durante este año, dándome el tiempo y el espacio necesarios para integrar todo este mapa. Quiero dar base a todos los programas y recursos que aquí habito, y poder explicar al mundo la integración de todos estos saberes. Me preocupa que siga habiendo una mirada mística o de rechazo hacia ciertos procesos o recursos tan significativos para los acompañamientos.

Algo que se me da bien es leer teorías, modelos teóricos, artículos y libros, encontrando las convergencias y diferencias entre todos ellos. Creo que ni yo misma soy consciente de todo lo que he leído y de todo lo que tengo dentro de mí esperando este retiro. Es una habilidad que he potenciado mucho durante este último año, pero que necesita tiempo, pausas y autocuidado para poder seguir ofreciendo esa mirada de apertura e interconexión que siento entre las cosas.

Ahora entiendo, en parte, que mi forma de trabajar se enfoca en un plano profundo con la memoria implícita y con el inconsciente, algo que la neurociencia y la neurobiología interpersonal ya explican. Hay que saber qué recursos tenemos y cómo los utilizamos a favor del funcionamiento del cerebro. Cuando decidí estudiar neuropsicología, lo hice por la curiosidad y la necesidad de entender por qué pensamos, decidimos, atendemos, memorizamos, aprendemos… Hoy rescato toda mi sabiduría de años para integrarla de una forma más profunda en los procesos terapéuticos junto a todos mis saberes.

Hoy me pregunto si todo es lo mismo. Hoy me pregunto, desde la teoría del caos, si todo son realmente fractales del mundo. Todo sucede a mayor o menor escala en todos los sistemas. ¿Tal vez por eso encontramos significados y representaciones fuera para explicar el adentro? Encerrarnos en una única mirada, siento, es quedarnos observando las sombras en el mito de la caverna de Platón.

Gracias por acompañarme en esta nueva semana de introspección.

Con cariño, Siempre desde mi forma de pensar, sentir y percibir el mundo. Desde mi experiencia y mis conocimientos hasta el día de hoy; desde mi realidad.

Melania.


Siguiente
Siguiente

Autoestima