Re - Ordenar

11 de mayo, 2026


Esta semana me han salido dos cartas: La energía Yang y Los sentimientos exacerbados. Al verlas juntas, empecé a analizar los matices y las relaciones que surgían entre ellas: 

  • El azul intenso puede convertirse en azul claro

  • El torbellino ordenado puede ser una cortina de ondulaciones que puedes observar con mayor claridad

  • La flor fuera de control la puedo coger y sostenerla

  • Presencia y conexión 

A veces no me doy cuenta y excedo mis propios límites energéticos. Este es el gran reto para las personas con alta sensibilidad extrovertidas: sentimos tanta ilusión, inspiración y curiosidad que nos cuesta medir las dosis para no agotarnos en el camino. Este mes es una de esas veces en las que me he entregado tanto a todo, durante tantos meses seguidos, que ahora necesito retirar estímulos y focalizar mi energía en lo esencial. 

Cuando llego a este punto en el que estoy "más bajita", todo se siente con más intensidad. Mi vaso está más lleno de lo habitual y cualquier gota de agua que caiga dentro la percibo con una profundidad abrumadora. En este parón necesario, me he dado cuenta de que me siento algo perdida en mi rumbo. Al final, pasas muchos años en un lugar con rutinas muy marcadas y, cambiar, implica ir encontrando nuevos espacios; rutinas que ya no son las de antes, pero que aún no sé cuáles son. Sigo en el "ensayo y error". 

Estos días me preguntaba: ¿y entonces, por dónde es?. Curiosamente, la noche del sábado amanecí con una frase en mi cabeza que se repetía una y otra vez: “Només amb temps. Anirà bé” (Solo con tiempo. Irá bien). Es un aliento a la paciencia para sostener la recolocación de las piezas que aún necesitan moverse para encontrar su lugar. No estoy perdida: tengo los pilares construidos, pero necesitan un re-orden. A veces es difícil no caer en pensamientos absolutos, pero es vital mirar lo que ya está y darnos cuenta de que solo son pequeñas recolocaciones necesarias. 

La energía Yang me invita a observar qué cosas están bajo mi control y cuáles no; a ordenar lo que sucede en esta experiencia acompañándome y tomando decisiones. Esto me ayuda a ir colocando lo que puedo en su sitio. Me recuerda que reordenar mi vida es fundamental para que el disfrute esté presente. Mi foco ahora es invertir energía en compartir, ser y estar donde vivo ahora. Sentir que vives cada día. El otro día volví a ver Hook, una de mis películas favoritas de la infancia, y me quedé con ese mensaje vital: “Elijo vivir”.

Con cariño,

Siempre desde mi forma de pensar, sentir y percibir el mundo. Desde mi experiencia y mis conocimientos hasta el día de hoy; desde mi realidad.

Melania.


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¿Dónde está mi disfrute?