Los susurros del silencio

Un espacio cíclico para regular el sistema nervioso y habitar la pausa

A veces, permanecemos en la mente y la sobrecargamos de información y teoría. Sin embargo, en la quietud podemos escuchar cómo grita nuestra mente, pero también podemos escuchar lo que susurra nuestro cuerpo.

Te invito a integrar en tu vida un espacio mensual de reconexión corporal; un ciclo de apertura y crecimiento continuo a través del cuerpo. He diseñado este espacio como un bálsamo para mentes saturadas; un lugar donde la neuropsicología, la escritura y la quietud se encuentran para permitir que tu sistema nervioso recupere su ritmo biológico natural desde un enfoque de sensibilidad al trauma.

Bajar al cuerpo nos permite volver a él, a nuestro origen, a nuestra brújula interna que nos ayuda a disminuir el ruido mental y alinearnos con lo que necesitamos. A través de nuestra práctica mensual, iremos bajando la voz de la mente para darle más voz al cuerpo, encontrando el equilibrio entre ambos y recuperando la libertad de elegir dónde poner tu foco de atención

¿Qué encontrarás en este refugio mensual?

  • Encuentros de Pausa Profunda: Sesiones online mensuales de 1h y 30 min en un grupo reducido y cuidado, dedicadas a la práctica del silencio guiado a través de posturas de yin yoga, la respiración consciente, la regulación sensorial y la escritura.

  • Espacio Adicional de Psicoyoga: para que puedas integrar micro-momentos de silencio en tu vida diaria.

  • El Cuaderno del Silencio: Un espacio para recoger, a través de la escritura o el trazo, aquello que "susurra" tu interior durante el proceso.

  • Grupo de Sostén: Un espacio de comunicación (WhatsApp) donde el silencio y la palabra se respetan, permitiéndonos sentirnos acompañadas en la distancia

Empezamos el lunes 20 de Abril a las 11.30h, tercer lunes de cada mes

Suscripción de Autocuidado, Regulación y Bienestar

45€/ mes

Si estas en acompañamiento 1:1 conmigo es de 31,50€/ mes (pídeme tu PIN de descuento)

Sin permanencia: Este es un espacio de libertad. Puedes permanecer el tiempo que tu sistema nervioso necesite para sentirse, de nuevo, en casa.

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