Cuando el aire se vuelve tierra
21 de septiembre, 2026
Querido/a,
Esta semana me ha tocado escribir sobre la palabra ESTABILIDAD. En el oráculo El Bosque Sagrado, viene acompañada de "El espíritu de la Tierra". Esto último me ha hecho conectar con el espacio donde todas las cosas se materializan: todo lo que habitaba en el elemento aire (pensamientos, ideas, imágenes mentales…) recobra su lugar para encarnarse y expresarse, por fin.
Parto de la premisa de que la estabilidad no es un estado estático. La estabilidad consiste en tener ciertas piezas colocadas que te permiten habitar un menor estado de alerta. Aunque a veces también nos acomoda y nos hace creer que todo está resuelto cuando, en realidad, necesitamos giros que nos ayuden a encontrar nuevas rutas o itinerarios que explorar. O, A veces, tal vez trate de encontrar estabilidad en algo aun cuando todo a tu alrededor se derrumba.
La estabilidad es como la luz de un faro que ilumina parte del camino y que te invita a hacer una pausa para observar todo lo que has recorrido.
Este fin de semana en Mallorca ha sido exactamente eso. De repente me he sentado junto al faro y he sido más consciente que nunca del camino transitado. Esta vez la sensación ya no estaba en mi mente, sino en mi cuerpo. He necesitado llorar muchísimo, como si el cuerpo necesitase liberarse de un dolor que ya no está presente. Todo el trayecto recorrido me ha traído a la estabilidad interna que hoy habito, permitiéndome ser y estar desde un lugar de profunda coherencia conmigo misma.
Estos últimos ocho años han sido un constante derrumbe de las torres de mi mundo interno. Tal vez no he podido ver hasta este fin de semana que esas torres ya no son un espacio destruido ni apocalíptico. Esas estructuras están empezando a erigirse de nuevo y puedo contemplarlas en mi mente: puedo ver su forma, su color y su luz. Se han renovado. No tenía la certeza de que este camino me llevase algún día a estas sensaciones ni a esta imagen; solo intentaba confiar en que así sería. Y aquí está.
Sostener la incomodidad el tiempo necesario para transformar, mientras una misma no deja de trabajarse por dentro, cobra hoy todo el sentido. Ahora comprendo lo que un día empecé a romper. Si por naturaleza me han dicho a menudo que era diferente, hoy, más que nunca, me alegro de serlo. Quiero serlo.
Gracias por acompañarme en esta nueva semana de introspección.
Con cariño, Siempre desde mi forma de pensar, sentir y percibir el mundo. Desde mi experiencia y mis conocimientos hasta el día de hoy; desde mi realidad.
Melania.